Un estudio liderado por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) propone un nuevo y sencillo método para evaluar el estado de los ecosistemas rocosos litorales del mar Mediterráneo: monitorizar los “halos” de pastoreo, los círculos de roca sin vegetación, que dejan los erizos cuando se alimentan. Incorporar este indicador ayudaría a anticipar la degradación de los ecosistemas, a priorizar aquellos que son vulnerables y, en definitiva, a mejorar la gestión de los espacios marinos someros.
Para la investigación, publicada en Ecology, se han analizado más de un millar de halos; concretamente 1.211, en 31 puntos distintos del Mediterráneo occidental. Los erizos de mar, herbívoros, crean estos círculos a su alrededor a medida que se alimentan repetidamente en un punto de las algas que cubren los fondos rocosos.
El tamaño de estos anillos muestra la vulnerabilidad de la vegetación marina al sobrepastoreo. Por este motivo, el equipo de investigación lo considera un buen indicador, fiable y sencillo a la vez, para conocer el estado de salud de estos ecosistemas rocosos litorales del Mediterráneo.
Mario Minguito-Frutos, investigador de Ifremer y autor del estudio, explica: “Lo que podríamos interpretar como un simple trozo de roca desnuda es, en realidad, un termómetro ecológico. Y el tamaño de ese círculo nos revela hasta qué punto el ecosistema es vulnerable a la llegada de herbívoros. Debemos tener en cuenta que, si desaparece la vegetación, se pierde todo lo demás: toda la biodiversidad que depende de ella y también los beneficios que nos aportan estos ecosistemas, como, por ejemplo, mejorar la calidad del agua”.
El estudio revela que en el tamaño de los halos influyen factores endógenos (como la especie o el tamaño del erizo) y exógenos (como la profundidad o la disponibilidad de nutrientes). Los anillos presentan un mayor radio en fondos más profundos, en zonas pobres en nutrientes, en hábitats donde abundan erizos de gran tamaño y allí donde prolifera la especie Arbacia lixula, conocida como erizo negro, que genera halos que duplican (25-30 centímetros de radio) a los producidos por Paracentrotus lividus, el erizo de mar común. Los resultados también indican que los halos crecen en las zonas sin medidas de protección ambiental.
Reservas marinas: el papel de los depredadores
Los datos recogidos en el estudio muestran una gran diferencia entre áreas con y sin protección ambiental. Las protegidas presentan anillos más pequeños, lo que evidencia que la regulación de la pesca y el resto de acciones de conservación del medio tienen un impacto muy positivo en la recuperación de la vegetación y, por tanto, en la salud de estos ecosistemas.
Teresa Alcoverro, investigadora del CEAB-CSIC y coautora del estudio, subraya el papel de los depredadores: “Vemos que cuando hay peces que comen erizos, la población se mantiene bajo control y los que quedan pastan menos. Es el efecto de lo que llamamos el ‘paisaje del miedo’. Saben que hay depredadores y optan por alimentarse, y exponerse, menos tiempo”.
El equipo subraya la importancia de conocer el estado de los ecosistemas marinos y de actuar para su conservación, y recuerda la urgencia de hacerlo en el Mediterráneo, una de las zonas del mundo que más sufre los efectos del cambio global derivado de los impactos humanos.
Herbívoros que han adoptado una curiosa estrategia
El problema del sobrepastoreo en los ecosistemas marinos no está relacionado exclusivamente con los erizos de mar. Un estudio reciente elaborado por buena parte del mismo equipo de investigación y publicado en Scientific Reports revela una táctica sorprendente utilizada por peces herbívoros tropicales llegados al Mediterráneo.
Consiste en infiltrarse en bancos de peces autóctonos. Al no verlos como una amenaza, los peces nativos se lo permiten. Y los exóticos se benefician del conocimiento del entorno, de la protección del grupo y del camuflaje que este les ofrece para alimentarse de manera más prolongada e intensa.
El resultado final es un aumento global del pastoreo que se suma a la presión ejercida por otros herbívoros como los citados erizos de mar y que está acelerando la degradación de hábitats ya vulnerables como los bosques marinos.
Referencia artículo: Minguito-Frutos, Mario, Rohan Arthur, Jordi Boada, Candela Marco-Méndez, Matthew P. Adams, Jordi F. Pagès, Xavier Buñuel, et al. 2025. “ Grazing Halos Reveal Differential Ecosystem Vulnerabilities in Vegetated Habitats.” Ecology 106(11): e70239. https://doi.org/10.1002/ecy.70239
Referencia artículo: Minguito-Frutos, M., Buñuel, X., Marco-Méndez, C. et al. Tropical range extending herbivorous fishes gain foraging benefits by shoaling with native temperate species. Sci Rep 15, 35137 (2025). https://doi.org/10.1038/s41598-025-19136-x