Los ríos de cabecera alpinos de gran altitud son naturalmente pobres en nutrientes y presentan patrones de flujo muy variables. Sin embargo, incluso estas aguas remotas pueden verse afectadas por aguas residuales procedentes del turismo de montaña, como refugios y alojamientos que carecen de sistemas de tratamiento adecuados. Investigaciones previas indican que estas aguas residuales son ricas en nutrientes—particularmente en nitrógeno amoniacal (NH₄)—lo que puede alterar significativamente la química del río (Proyecto IWAS, OAPN 2023–2026).
Los primeros en responder a estos cambios químicos son las comunidades microbianas presentes en los sedimentos del río. Estos microbios son esenciales para el ciclo de nutrientes, incluyendo la eliminación de nitrógeno y fósforo. Cambios en su composición, diversidad y actividad pueden afectar a todo el ecosistema. Sin embargo, todavía sabemos poco sobre cómo ocurren estos cambios y cómo prevenirlos, especialmente en ríos alpinos tan sensibles.

Actualmente, la mitigación suele depender de sistemas sépticos, que son simples y económicos, pero que todavía liberan efluentes ricos en nutrientes. Para abordar este problema, RAMi busca diseñar soluciones de tratamiento de aguas residuales basadas en la naturaleza, específicamente adaptadas a las condiciones de alta montaña, para preservar la calidad del agua en estos frágiles entornos.
El proyecto RAMi se centra en dos objetivos principales:
- Comprender el impacto: Monitorear cómo las aguas residuales afectan la estructura de las comunidades microbianas y la función del ecosistema.
- Soluciones innovadoras: Desarrollar sistemas de tratamiento efectivos y respetuosos con el medio ambiente, adaptados a las condiciones alpinas.
Combinando investigación microbiana de vanguardia con infraestructura verde, RAMi busca proteger los ríos alpinos y garantizar un turismo sostenible en regiones de alta montaña.
(Financiación: Proyectos Intramurales Especiales CSIC)