A medida que los lagos, embalses y humedales se secan, se vuelven más salinos y exponen sedimentos previamente inundados a la atmósfera, alterando la biogeoquímica de estos sistemas y los servicios ecosistémicos que proporcionan. Este fenómeno tiene consecuencias significativas para el ciclo del carbono, ya que los lagos secos contribuyen a la liberación de carbono a la atmósfera.
En la última década, los equipos de investigación involucrados en este proyecto han realizado contribuciones fundamentales para comprender los impactos de la desecación en el ciclo del carbono, con estudios clave sobre las emisiones de CO2 y CH4 de los sedimentos expuestos. Su investigación ha mostrado que los stocks de carbono orgánico en los sedimentos del fondo se movilizan a medida que los niveles de agua descienden, identificando la temperatura, la humedad y el contenido de materia orgánica como los principales controles ambientales. Sin embargo, siguen existiendo varias preguntas clave sin respuesta, como cómo el carbono orgánico sedimentario, las comunidades microbianas y la dinámica del carbono inorgánico influyen en las emisiones de carbono en los lechos secos de los lagos. Además, los procesos que rigen los flujos de CO2, incluidos episodios inesperados de absorción de CO2, aún no se comprenden completamente.
DryingLake se basa en este conocimiento previo para contribuir a estos vacíos de conocimiento y desarrollar una comprensión integral de cómo factores ambientales como la salinidad, la alcalinidad, las propiedades de los sedimentos y la actividad microbiana impactan el ciclo del carbono en los lagos que se secan. El equipo investigará cinco hipótesis clave, incluidas las funciones de la salinidad y la disponibilidad de nutrientes en la remobilización del carbono orgánico, el impacto de la precipitación de carbono inorgánico en la dinámica del carbono de los lagos y la importancia de los episodios de absorción de CO2 como procesos abióticos.
En última instancia, el proyecto busca integrar estos procesos para evaluar los balances de carbono en los ecosistemas lentícos que se secan y determinar su papel en los inventarios regionales de carbono. Para ello se investigará el Mar de Aral, ejemplo paradigmático de desecación, y otras regiones, como la Península Ibérica y el Mar Caspio, que enfrentan riesgos similares de desecación, lo que podría agravar aún más el problema de las emisiones de carbono desde aguas interiores.
Este proyecto es crucial para comprender y predecir la vulnerabilidad de los lagos a la pérdida de carbono debido a la desecación, y para cuantificar la contribución de los lechos secos de los lagos a las emisiones de carbono antropogénicas, especialmente en el contexto de los cambios en el uso del suelo y el cambio climático.
Investigadores implicados: Rafael Marcé (IP), Daniel Mercado-Bettin, Kraty Sharma, Xavier Triadó.
Proyecto competitivo.