Los bosques de ribera pueden ayudar a reducir la contaminación por nitratos mediante la desnitrificación, un proceso microbiano que transforma el nitrato en gas nitrógeno (N) en condiciones anaerobias. Estos ecosistemas, considerados potentes filtros verdes de nitrógeno, se utilizan en todo el mundo como estrategia de mitigación. Sin embargo, su capacidad de amortiguadora del nitrógeno no está garantizada en las regiones mediterráneas, donde los suelos de ribera presentan condiciones intermedias de humedad que favorecen más la nitrificación que la desnitrificación, así como la producción de N2O, un potente gas de efecto invernadero 300 veces más perjudicial que el CO2.
El objetivo del proyecto RIPAMED es evaluar el papel de los bosques de ribera mediterráneos como filtros verdes de nitrógeno e identificar bajo qué condiciones climáticas los suelos ribereños actúan como fuentes o sumideros de nitratos y de N2O. Para ello, hemos seleccionado 10 parcelas de ribera a lo largo del río Tordera (Cataluña), un río mediterráneo típico que drena 870 km² de paisajes forestales y agrícolas. En cada parcela registramos la humedad y la temperatura del suelo a escalas temporales subdiarias y medimos estacionalmente el ciclo del nitrógeno en el suelo.
Nuestros resultados preliminares indican que la altitud determina los cambios longitudinales de las variables ambientales, especialmente de la humedad del suelo, que tiende a disminuir desde la cabecera hasta la desembocadura del río. Esperamos que este patrón espacial vaya acompañado de cambios concomitantes en la nitrificación y desnitrificación netas, lo que conduciría a un aumento de la acumulación de nitratos en las partes bajas del corredor ribereño. Nuestros resultados contribuirán a identificar dónde y cuándo los corredores ribereños mediterráneos emiten más N2O y contribuyen eficazmente a reducir la contaminación por nitratos. Esta información ayudará a priorizar prácticas de gestión y conservación.