La Vall de Boí ha acogido este viernes la presentación del Mountain River Lab, una infraestructura científica pionera orientada a desarrollar y testar nuevos sistemas de tratamiento de aguas residuales adaptados a núcleos aislados de alta montaña.
El acto se ha celebrado en la Sala de Actos de la Vall de Boí y ha reunido a representantes institucionales, investigadores y agentes del territorio. La jornada ha incluido la presentación del proyecto y una visita a la instalación experimental ubicada en la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Boí.
La instalación consiste en un conjunto de balsas artificiales que reciben agua antes del proceso convencional de depuración y que funcionan como una plataforma experimental a escala real. En estos espacios se ponen a prueba distintas combinaciones de sedimentos, plantas autóctonas y comunidades microbianas con el objetivo de evaluar su capacidad natural para retener nutrientes y mejorar la calidad del agua.
El proyecto permite testar sistemas inspirados en el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos naturales para identificar qué soluciones son más eficientes en cada contexto de alta montaña. A partir de estos resultados, el equipo del Mountain River Lab desarrollará y validará sistemas de depuración natural —como diferentes tipologías de humedales artificiales adaptados a cada problemática y entorno— que se plantean principalmente como alternativas para núcleos no conectados a depuradoras convencionales, como refugios de montaña o pequeños asentamientos, en colaboración con administraciones y sector privado. El objetivo es mejorar la calidad del agua antes de su retorno a los ríos, en función de las necesidades específicas de cada caso.
La iniciativa está impulsada por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), con la colaboración de la empresa especializada en soluciones basadas en la naturaleza Naturalea y el apoyo de la Agencia Catalana del Agua, así como con la colaboración de ayuntamientos y entidades de la zona.
“La investigación que llevamos a cabo aquí nos permite entender cómo funcionan los procesos naturales de depuración en condiciones reales de alta montaña y encontrar las mejores soluciones naturales para entornos con características muy específicas, como refugios, viviendas o núcleos aislados sin conexión a la red de depuración”, explica Stephanie Merbt, investigadora principal del proyecto. “Queremos generar conocimiento directamente aplicable a lugares donde las soluciones convencionales son demasiado costosas o no son viables, con el fin de devolver a los ríos agua en las mejores condiciones posibles y proteger —e incluso mejorar— el estado de estos ecosistemas tan importantes”, añade la investigadora del CEAB-CSIC.
En este sentido, Sònia Bruguera, alcaldesa de la Vall de Boí, el gerente de la Agencia Catalana del Agua, Daniel Meroño, y Albert Sorolla, director técnico de Naturalea, que también han participado en el acto, han coincidido en destacar la importancia de la colaboración entre administraciones, centros de investigación científica y sector privado.
Visita a la nueva infraestructura científica
Tras los parlamentos, el equipo principal del Mountain River Lab —integrado por Stephanie Merbt y Javier Santos— ha guiado una visita técnica a la instalación experimental, situada en paralelo al circuito de depuración convencional de la EDAR de Boí.
Los asistentes han podido conocer de primera mano el funcionamiento de esta nueva infraestructura científica, así como los estudios que se están desarrollando actualmente y los que se prevé iniciar en los próximos meses.
Un proyecto “hermano” del Urban River Lab
El Mountain River Lab (MRL) mantiene una relación directa con el Urban River Lab (URL), una consolidada infraestructura de investigación situada en el Vallès y también centrada en la mejora de los procesos de depuración y calidad del agua, pero en este caso en ríos urbanos. Mientras que el URL estudia soluciones en contextos densamente poblados, el nuevo laboratorio del Pirineo se centra en entornos de alta montaña con menor población, con dinámicas muy específicas y especialmente vulnerables, ya que se trata de ecosistemas poco antropizados.
En este contexto, la investigadora del CEAB-CSIC y coordinadora científica del URL, Eugènia Martí, ha subrayado que estas infraestructuras ayudan a generar conocimiento científico aplicable a situaciones reales y avanzar en el desarrollo de soluciones naturales para mejorar progresivamente la calidad del agua que se devuelve a los ecosistemas acuáticos, contribuyendo así a preservarlos y, en muchos casos, a recuperarlos.
La iniciativa pretende avanzar en soluciones innovadoras para mejorar la calidad del agua que se devuelve a los ríos de alta montaña, en zonas donde factores como las condiciones climáticas, la dispersión de los núcleos habitados o los cambios bruscos en la densidad de población a lo largo del año hacen que la gestión del saneamiento presente características muy diferentes a las de los entornos urbanos y requiera soluciones específicas. En este sentido, el MRL permitirá testar y desarrollar sistemas inspirados en procesos naturales de depuración adaptados a estos contextos.









